Recalculando y mi GPS.
Es cierto que Martita, una liebre preciosa, era muy acelerada. Siempre lo había sido, pero estos días estaba de verdad insoportable. Su marido y sus hijas habían aprendido a alejarse un poco en esas temporadas. Martita no solo no escuchaba, sino que su GPS andaba trabajando sin parar. Las liebres tienen unos GPS, (God Personal […]
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