¿Cómo te fue en el 2020?

El pasado viernes, me preguntó Lisa, una amiga canadiense, que como había estado este año para mí, para mi familia y para el negocio. Me puso a pensar porque, ¿cómo le iba a contestar en unas pocas líneas esta experiencia tan intensa, enriquecedora y demás, de este año tan especial? Por supuesto que el primer – y segundo – de mis impulsos fueron decirle : “¡Todo bien, gracias y buen día!”… sin embargo, algo en mi me obligó a escribir – por supuesto que era para mi – lo que este 2020 había sido. Les comparto :

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“Debo decir que el 2020 ha sido sin duda uno de los mejores años de mi vida. Probablemente no ha sido el mas tranquilo, el más viajado, el que mas he abrazado o en donde todo ha estado mas tranquilo y en paz. Ha sido sin duda uno que me ha sacado por completo de mi zona de confort. ¡Vaya que lo ha hecho! Me ha obligado a replantear y redefinir todo tipo de temas en mi vida.

Para comenzar el tema de la salud y de cuidarme como prioridad principal. He definido que mi alimentación, mi ejercicio y mi descanso son temas fundamentales para que yo esté bien y lo demás siga funcionando como debe ser. He visto con claridad las consecuencias de cuando la gente se tiene por completo olvidada o dejada en este sentido.

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En lo familiar, se casó mi hija María y nuestra familia creció con Federico mi yerno. Logramos increíblemente que pudieran casarse y tener su celebración. Hemos tenido nuevos sobrinos, nuevos compromisos, nuevas experiencias y renovación de lazos. La vida continúa y hay que seguirla gozando. Cuidando mucho nuestras relaciones familiares que son el centro de nuestras vidas.

En lo mental este año me ha enseñado mucho. El destino me envió a Marcela Palma, a Gerardo Kuhlman, a Luis Topete y a Joe Dispenza. Me enseñaron que mi mente define al nuevo YO que yo debo definir. Me enseñaron que la meditación diaria es fundamental, que la mente positiva o verde puede cambiar cada momento de mi vida y que tenemos muchos temas en nuestro subconsciente que debemos ir sanando y curando para vivir mas ligeros y felices. Me advirtieron que vivir en el pasado, en los sentimientos negativos pueden hacerme perder tiempo, energía y hasta llegar a enfermarme leve o hasta fuertemente.

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Este 2020 despertó  mi vida espiritual. Recordé que el agradecimiento de todo lo que sí tengo es algo que cambia mi día a día y no solo la percepción de mi vida sino que cambia la química dentro de mí y mi relación con mi Dios. Este año re-aprendí que lo que Dios quiere es que esté cerca de Él. Mas que otra cosa lo que quiere es que tenga yo una relación con Él. He vuelto a sentir que nada pasa si Él no lo permite y que Él controla a los elementos y al mal. Que somos realmente bendecidos al ser profundamente amados y considerados como hijos preciosos por Él. Luli Hernández me ha recordado mucho de esto y he vuelto a sentir que soy muy afortunado por lo que soy, por tenerlo a Él y por todo lo que me ha dado. De paso nos ha recordado que tenemos por lo mismo un propósito y una encomienda muy importante en nuestras vidas. Luli nos recordó que vivir en la Fé es vivir de acuerdo a lo que creemos y profesamos. Que los milagros ocurren no para que creamos sino PORQUE CREEMOS.

He aprendido que soy una gran persona y que no lo debo olvidar. Que estar conmigo mismo es maravilloso y reconocer y vivir en el lado brillante es mi opción todos los días.

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El Covid ha sido sin duda mi Gran Maestro, aunque supongo que hay que ser un Gran Alumno. Me enseñó – debo decir que me sigue enseñado – a que existen varias realidades en todo momento y que yo debo decidir cuál escojo. No existe una sola, la gente vive diferentes realidades.

Aprendí que los planes son buenos, pero que en cualquier momento cambian sin aviso alguno. Aprendí a que tenemos que aprender a Adaptarnos.

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He aprendido que existe mucha ignorancia. No sólo entre los que son nuestros líderes, sino en todos nosotros. Hay cosas nuevas que no conocemos, que no entendemos y que debemos estar abiertos para aprender, para aceptar y para corregir. Hay muchos temas que no los podemos comprender al leer un breve meme o teniendo una conversación con alguién. La ignorancia nos hace tomar decisiones equivocadas y gastar mucha energía al concluir situaciones o temas de manera equivocada.  He aprendido que el miedo hace que hagamos cosas absurdas. Dejamos que el miedo de otros nos maneje y nos limite, nos someta y en los peores de los casos nos expongan o arriesguen. He aprendido que hay que respetar las decisiones de los demás. No sabe uno por todo lo que están pasando ni el bagaje que traen cargando. He aprendido a ser mas tolerante, paciente y a no engancharme – tanto – con los demás. He aprendido que cuando nos olvidamos de los demás y nos centramos en nosotros mismos, una especie de energía sinergética negativa aparece y el cariño y el amor desaparecen.  

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En el negocio aprendí a que hay que actuar rápido y con decisión para lograr salvar a la compañía. Como nunca, he visto que hay que reaccionar de manera decidida y rápida en el control de gastos y costos. Es la única manera de permanecer en el mercado. La administración del flujo es lo UNICO IMPORTANTE. Aprendí que en cuanto a colaboradores, clientes y proveedores hay aquellos que son imprescindibles, generan mucho valor y fundamentales. Son estos los que hay que atesorar y cuidar en serio. Aprendí que hay otros que no debemos tener en nuestros negocios ni en nuestras vidas. Hay que quitar a los que quitan valor, mucha energía y que sólo restan. No hay que tardarse mucho. Aprendí que la comunicación transparente puede hacer que los diferentes actores cooperen y bajen rentas, sueldos y demás. Cuando es ganar – ganar todo funciona mejor. Aprendí que hay que cuidar a la gente. La gente necesita que les digamos lo que hay que hacer. Aprendí que deben existir consecuencias para que entendamos que las reglas de la casa realmente se aplican. Aprendí que al ser líder se debe asumir el papel. Hay que tomar decisiones difíciles. Hay que tener estómago. Hay que visualizar el futuro y no dudar. Hay que trabajar en equipo y estar unidos en el mismo objetivo. Hay que aceptar que no le puedes dar gusto a todos siempre. No es mi papel ni objetivo el darles gusto. 

Este 2020 ha sido un parteaguas en mi vida y estoy muy agradecido con él, así que Lisa, querida amiga; he tenido un gran año.”

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Te invito a que escribas tu “pequeña respuesta” a esa amiga o amigo de cómo te ha ido este año y de lo que has aprendido, mejorado o lo que sea que fue lo mas relevante o mas importante para ti en este año.

Hazlo, no lo dejes para después. Es para ti y te aseguro que aprenderás mucho y confirmarás muchos temas muy importantes. Te pediría por favor que la compartas conmigo. Así como yo compartí la mía. Será para mí solamente y de ninguna manera la compartiré. Iré además adicionando los aprendizajes o puntos importantes que ahora no he puesto.

¿Y a tí como te fue en el 2020?

Saludos equipo,

Jorge Oca

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