La neblina comienza a levantarse

Como cualquier otro sábado, me levanté y preparé para tener un dia maravilloso. Es cierto que me iba de viaje con mi familia a “despedir” a nuestra María que en unas semanas se casa, pero el cambio en mi humor era notable.

Mas que se dieran cuenta los demás, el que mas apreciaba el súbito cambio era yo. Estaba mas ligero, mas contento y hasta me estaba disfrutando a mi mismo. Logré tener un viaje muy agradable, muy alegre y los que íbamos en el coche disfrutamos mucho del trayecto. Logré hacer que todos pasáramos un rato muy agradable.

Fue entonces cuando me di cuenta de como había vivido en estas últimas semanas. Si me hubieran preguntado, hubiese dicho que todo estaba bien, que estaba aprendiendo como nunca y que saldría mejor que antes y blah, blah, blah. Ya saben, todo ese bullshit del optimista que sólo ve para arriba y para adelante.

Pero sentí con toda claridad como si una gruesa capa de neblina se me hubiese quitado de encima. Como si una pesada carga hubiese finalmente decidido dejarme en paz y libre por unos momentos. Hace cosa de una semana había ido también a Ixtapa y ahora veía como estuve “apretado y tenso” en ese viaje también. Con la familia he estado contento y muy a gusto y realmente los he disfrutado mucho. Pero ahora sentía con toda claridad como había estado “como bajo el agua” todo ese tiempo. Sin duda que la lista de pendientes, temas, retos o problemas luego es grande. A veces pareciera que uno los tiene controlados y amarrados. Ahora comprobaba como uno genera una especie de concha para aislarse y protegerse de todo lo que estas tormentas traen consigo. Tenía puestos “varios impermeables” que me aislaban de los elementos.

Ya después de darme cuenta y de enviarme porras y de sentir un poco de ternura y hasta lástima por mí, fue que me di cuenta de que varios de los que caminan junto a mi en estos tiempos, también lo están haciendo como si aún no pudiesen salir de debajo del agua y respirar. Los veo como sonriendo a un 30% y echándole muchas ganas, pero veo que duermen poco, sonríen menos y de repente gruñen, ladran y hasta muerden de mas.

Entendí perfecto que tenemos que ser muy pacientes. Primero con nosotros mismos. Atendernos, apapacharnos y darnos mucho, mucho chance. Luego voltear hacia los demás y  ayudarlos en este trance. ¡Vaya que tenemos que escucharnos! Cada uno tenemos nuestros desiertos, demonios y problemas importantes. Lo mas importante es tener a alguien que nos escuche, que sea empático con nosotros y que nos valide. Muchas veces no queremos que nos resuelvan el problema. Sólo queremos que nos escuchen. Es muy importante echarles porras, decirles que todo va a estar bien y por supuesto que cuenta(n) con nosotros para lo que sea. De verdad.

Esta neblina pasará. Es importante que seamos pacientes y que nos ayudemos y ayudemos a los demás a “aguantar” hasta que los rayos calientitos y luminosos del sol vayan calentando nuestros corazones y nuestros días.

¡Animo equipo! Ya mero llegamos.

neblina-santa-fe.jpg

Buena semana.

Jorge Ocaranza Freyria

2 comentarios sobre “La neblina comienza a levantarse

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