El Amor en tiempos del Virus

La boda por lo civil de mi hija Maria fue este sábado pasado.  Dos semanas después de su pedida todo había cambiado de manera radical. Los novios necesitaban el papel para seguir con sus trámites para hacer una maestría, así que tuvieron que rogarle a la juez y al parecer fue la última boda que se realizó en Queretaro antes de que se cerrara  el Registro Civil para bodas. El aislamiento está llegando a todas partes.

Dejó de haber muchas cosas en la ceremonia. Se cancelaron las invitaciones a parientes y amigos; solo estarían los novios, sus padres que fungiríamos como testigos y los hermanos. No habría ni gran comida, ni meseros, ni DJ. Tampoco acudieron las mujeres a peinarse o a pintarse al salón.

Sólo permaneció finalmente lo esencial. Los novios, su amor y su familia directa como testigos.

No hubo ninguna distracción más. No hubo que atender a nadie. Ni abrazar a otros.

En estos tiempos, pareciera que estamos regresando a lo esencial y nos hemos también aislado de capa tras capa de temas adicionales que hemos ido adicionando a nuestra persona, a nuestro trabajo y a nuestras vidas.  Este evento, esta boda, hubiera sido totalmente diferente. Hubiéramos compartido y departido con amigos y familiares queridos, pero no hubiéramos tenido la convivencia tan estrecha, rica y maravillosa con los nuevos esposos, los consuegros y los hermanos. No deja uno de volver a aprender que hay que disfrutar lo que hay. Lo que sí tenemos. Lo que toca.

Me puse a pensar en qué es lo esencial de otras actividades de la vida.

¿Qué será lo esencial de nuestros trabajos?

¿Cómo le hacemos para quitar todo aquello que no le brinde al cliente un valor adicional? ¿Qué tengo que hacer para que nuestro cliente interno esté atendido, alineado y enfocado en lo esencial? ¿Cómo defino y lucho por quitar toda esa grasa o cosas superfluas que llegaron en su momento y se quedaron? ¿No será un buen momento este para que “el sistema se purgue”?

¿Qué será lo esencial de mi persona?

Pensando en el mismo sentido, ¿Qué podría y debería quitar que hago, pienso y me repito acerca de mí mismo que hace que esa esencia no brille  e ilumine intensamente a los demás? ¿Tengo idea de lo que mi esencia es? ¿De lo que quiero que sea? ¿De lo que quiero que NO sea? ¿Mi propósito es claro? ¿Va bien?

¿Qué será lo esencial de mi relación con Dios?

¿Cuándo entenderemos que fuimos hechos a su imagen y semejanza? ¿Cuándo lo aceptaremos como un Padre amoroso y no castigador y nos aceptaremos como hijos amados y amorosos como Él?

En estos tiempos tan únicos y especiales, te invito a que medites sobre lo que es Esencial en tu vida.

download (3).png

Buena semana,

Jorge Ocaranza Freyria

Un comentario sobre “El Amor en tiempos del Virus

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s