Somos “utilizados” por Dios.

Hace unos días, estaba caminando por la playa en Pacífica. Era temporada alta y estaba lleno de gente. Súbitamente una joven que cargaba a una bebé preciosa, se acercó a mí y me dijo que si se podía tomar una foto conmigo.

Al ver mi cara de asombro, me dijo: “No se acuerda de mí, verdad ingeniero?” Por supuesto que no me acordaba. “Soy la hija del doctor de León. Usted nos hizo favor de parar el teleférico hace unos años.”

Entonces me acordé. Estaba yo en la estación de la playa del teleférico y cuando acababa de arrancar para subir a las estaciones superiores, vi a una pareja que venía llegando a la estación. Entonces le grité al operador que por favor parara el teleférico para esperarlos. El operador presionó el botón para detener al teleférico y parándonos de  inmediato, la pareja se subió a la góndola en donde yo estaba.

Subimos hasta la cima de la colina en donde se encuentra el restaurante El Faro. En el camino platicamos, nos hicimos amigos y nos despedimos amablemente. Al día siguiente los vi en la sala de ventas. Era el papá y la hija que había visto el día anterior más su mamá. Nos saludamos y ya no supe más de ellos.

Ahora Sabrina, la hija, me decía que habían decidido hacerse socios. Que les había dado confianza el conocerme. Habían venido a vacacionar el año siguiente y ella conoció aquí en Pacífica, al que después sería su esposo.

“Y esta es Lucia, nuestra hija. De alguna manera usted es su padrino.”

Me queda claro que todo sucede por alguna razón. Lo que hacemos y lo que nos pasa en ocasiones tiene razones importantes. En ocasiones no lo vemos o entendemos en el momento. Pero el destino, o Dios mejor dicho, nos utiliza para que se cumpla lo que se tiene que cumplir. Para que suceda lo que tiene que suceder.

En este caso, pude fácilmente no haber dicho nada y probablemente los esposos no se hubieran conocido y Lucía no hubiera nacido. O probablemente se hubieran conocido de otra manera. No lo vamos a saber. Lo interesante es cuando uno comprueba que hay pequeñas cosas que uno hace que de verdad cambian la vida de los demás.

En este gran engranaje en donde compartimos y participamos de “múltiples engranes” que de alguna manera están interconectados, nuestra participación es importante.

¿Te has dado cuenta ya de que ”eres usado”? Utilizado para que otros mejoren, cambien o se alegren sus vidas. A veces también participamos en sentido contrario. Tengamos cuidado.

¿Te has dado cuenta de que otros han “sido usados” para cambiar y mejorar tu vida? ¿Valdría la pena darles las gracias?

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Muchos saludos y espero que esta meditación te sirva y les sirva a otros a través de ti. Te pediría que la compartas y si tienes a alguién que quieres que incluya en las listas de distribución, mándame un mensaje al 4425496825 o a meditacionesparami.jof@gmail.com

Saludos

Jorge Ocaranza Freyria

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