Doña Chona y su carácter.

Don “Tavo”, el agente de seguridad del edificio, estaba realmente triste cuando lo vi ayer por la mañana. Normalmente me saluda con su increíble y gran sonrisa y ayer estaba desconsolado. Cuando le pregunté que si le pasaba algo, me dijo que “su Jefa” se había muerto el dia  de ayer. Cuando le pregunté sobre cómo había sido su mamá, no estaba yo preparado para todo lo que el buen Tavo me compartió.

“Mire Inge, mi madre fue una persona fuera de este mundo. Nació en una ranchería a una hora de Querétaro y desde siempre la pasó bastante mal. Su padre era alcohólico y dejó a su mamá y a 7 hijos desde que ella era muy chica. Dos hermanos murieron y otros dos se enfermaron y la mamá de su madre como que se volvió medio loca desde que su madre era chica. Así que tuvo que enfrentarse casi sola a la vida con prácticamente lo único que ella tenía y fue básicamente con ella misma.”

“Todo mundo la conocía como Doña Chona y no era precisamente por llamarse Conchita. Tenía muy bien puestos sus chones o pantalones y con ella sabías a que atenerte. Ella seguía sus lineamientos éticos como si estuvieran escritos en mármol o piedra pues. Con ella era “si” cuando era sí y “no” cuando era no.”

Siguió platicándome, “Desde chico aprendí que gracias a su carácter ella había podido sacar adelante casi cualquier cosa que se le había presentado. Mas que tener un carácter feo y pesado, lo tenía claro y definido. No como ahora que la gente pues como que los temas y problemas los dominan.”

“Mire Inge,” –  me seguía diciendo Tavo – “Si se pone a ver todos tenemos problemas y yo le puedo asegurar que cada persona que usted conoce tiene su problema o sus problemas cañones. O de salud, o de dinero, o de un hijo o de cualquier tipo. Mi esposa Serena dice que nos los manda la vida para que aprendamos, crezcamos y saque lo mejor de nosotros mismos. Yo, pa decirle la verdad es que no lo creo tanto. Yo veo que en general que la gente no tiene tan puesto su carácter como para afrontar lo que le viene. Se doblan, le sacan y la marea o la ola los revolca.”

“Revuelca, Tavo, se dice revuelca” – le aclaré a Tavo.

“Bueno, pos ya estamos pues, déjeme entonces ahora preguntarle mi buen ingeniero:”

“¿Cómo anda su carácter de bien puesto o impuesto ante sus problemas y sus alegrías?” 

“¿Cómo se ha asentado o cambiado ese carácter durante su vida?¿ Ahora es menos fuerte o menos definido o menos claro?¿ O ha madurado para bien de usted y de su familia y de su gente?”

“¿Qué tendría que hacer para “realinear” ese carácter?”

Así que aquí me tienen, pensando en Tavo, en Doña Chona y en muchas cosas mas.

Saludos,

JOF

 

 

 

Un comentario sobre “Doña Chona y su carácter.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s