Tu Jaco interno

Jaco es un niño flacuchón que vive en una de las colonias más pobres de Zihuatanejo. Jaco ama a su mamá y daría todo por ella, sobretodo cuando su papá llega borracho y comienza a gritarle y luego a golpearla. Un día trató de defenderla y se llevó un cachetadón que nunca olvidará.

A Jaco le encanta la escuela. Es muy tímido, pero su mente es privilegiada. A sus siete años ya lee de todo y los números son su pasión. Eso de calcular áreas y saber cuánto volumen tienen las cosas es más que maravilloso. En la escuela ya lo subieron a otro grado más alto.

Jaco fue admitido a Casa para Niños del Pacifico y lo han invitado a una albercada en donde conocerá a su madrina.

Su mamá le insistió en que fuera muy arreglado. Así que lo bañó la noche anterior en casa de la vecina viejita que tiene agua caliente. Le puso la camisa de su primo que usó en su primera comunión y le compró unos pantalones negros nuevos. Le pidió que no le quitara la etiqueta. En una de esas podrían devolverlos.

Por supuesto que Jaco no pudo dormir la noche anterior y estuvo listo para irse caminando a la Casa y que de ahí lo llevaran al Pacífica. Le habían contado tanto de estas albercadas.

¡ El tamaño de la alberca era descomunal ! Y estaba teniendo problemas para calcular el volumen de agua. El delicioso problema era que la forma de la alberca no era cuadrada y calcular el volumen de las circunferencias con diferentes profundidades le brindaba un reto al que nunca se había enfrentado.

Así que mientras sus compañeritos se ponían sus trajes de baño, Jaco se quedó solito en una esquina de la alberca haciendo cuentas y mas cuentas mentales.

Hasta que la Miss Lulú le preguntó qué si no iba a nadar. ” Pus no tengo traje de baño “. ” Bueno  pues te doy permiso de que te metas en calzones “.  ” No Miss, la verdad es que tienen abujeros muy grandotes mis calzones “.

A Jaco solo le faltaba comprobar si la profundidad de esta gran alberca era la misma para conocer el volumen de agua.  Y estaba terminando de dar la vuelta a la alberca, cuando se le paró en frente una señora Americana. Y le dijo : ” Jaco, yo soy tu madrina “. Jaco la abrazó fuerte y sintió eso que solo había sentido un par de veces con su mamá.

La madrina le preguntó por su traje y como por arte de magia fueron a la tienda del hotel a comprarle el suyo. Por supuesto que no sabía nadar y por supuesto que descubrió la maravilla de los flotis. No le pareció correcto que fueran rosas y de princesas, pero hacían que flotara sin problemas sobre el agua. Aunque lo que más le importaba a Jaco era comprobar la profundidad del centro de la alberca para determinar finalmente el volumen del agua.

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¿ Como anda tu Jaco interno ?

¿ Qué tantas cosas privilegiadas tiene ?

¿ Qué tanto ha tenido que sufrir ?

No dejes de abrazarlo y decirle que todo va a estar bien. Finalmente te tiene a ti .

Saludos,

JOF

Un comentario sobre “Tu Jaco interno

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