La taza y el horno.

Había una vez un pedazo de barro que fue convertido en una agradable taza de dos asas. La taza estaba feliz con su tamaño y con su forma. El alfarero la puso junto con otras piezas también recién moldeadas y las metió al horno.

Al principio el calor fue agradable y hasta tolerable. Pero pronto la temperatura no dejó de subir y la taza sintió que se moría. El calor era insoportable y rogaba que esta tortura terminase cuanto antes. Cada partícula de su ser quería gritar: “¡¡Ya sáquenme de aquí!!” Cuando estuvo a punto de desfallecer; el terrible calor dejó de subir y tiempo después se abrió la puerta del horno.

La taza suspiraba de alivio y se reía nerviosa con las otras tazas. Hasta que vio como había cambiado su apariencia. Ya no era de color gris lodo, sino que se había cambiado el color por uno blanco precioso. Y notaba como la consistencia de su ser era ya de porcelana y no de lodo. Vaya que el horno la había cambiado por completo.

La taza estaba mas que contenta y no podía creer en su gran fortuna. Se sentía orgullosa en lo que se había convertido. Justo cuando veía a otras tazas de barro que estaban en la otra mesa es que se dio cuenta de que una brocha la estaba pintando de colores. Y que colores tan bonitos le estaban aplicando.! Nunca había visto colores tan impresionantes.

Empezó a sentir pánico cuando la pusieron de vuelta en la misma charola que habían utilizado para meterla al horno. “Esto no puede volver a sucederme” pensaba la taza. Y por supuesto que fue colocada de nuevo dentro del horno junto con otras piezas. Y el calor empezó a subir. Y el sufrimiento siguió. Y volvió a sentir que se moría.

Ahora no se calló; y gritó y rogó para que terminara el suplicio. A su tiempo, al tiempo requerido; se terminó el calor. Se abrió la puerta y fue sacada del dichoso horno. Fue entonces cuando se vio reflejada en el espejo que estaba sobre la mesa de trabajo del alfarero. Quedó atónita. Nunca imaginaría que una taza pudiera ser tan bella y hermosa. El horno la había convertido en una obra de arte.

¿ De nuevo tu taza esta a medio horno?

¿ El calor se ha vuelto insoportable y no aguantas mas ?

¿ Llevas demasiado tiempo en el horno ?

Respira.

Resiste.

Aguanta.

Falta menos para que abran la puerta del horno y termine esta etapa.

Piensa que saldrás de este dichoso horno como una taza mucho mejor y mas bella que la que entró.

Ten Fe en el Alfarero.

Sabe lo que hace.

Estamos contigo.

Saludos,

JOF

P.D.   No te olvides de acompañar a las tazas que estén pasando por el horno.

 

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