Los niños y niñas de Casa para Niños llegaron a la posada.
¡Estaban encantados! Dulces, regalos, juegos… su época favorita del año.
Casi 140 pequeños disfrutaron de la pastorela, bailables, juegos, tamales, ponche
y su bolsa de aguinaldos al final.
La mayoría la pasó increíble: jugaron, rieron y participaron en todo.

Pero hubo de todo.
Unos corrían de un lado a otro, sin estar realmente presentes.
La fiesta se les fue en pedacitos.
Unas niñas se la pasaron llorando:
que si las empujaron, que si no les tocó lo que querían…
La fiesta se les fue en lágrimas.
Había juegos donde, al lograr el reto, recibían un boleto.
Tres boletos se cambiaban por un regalo.
Algunos, al no lograrlo, querían el boleto sin intentarlo.
Otros hasta mentían…
No hacían lo que tenían que hacer y querían su «boleto gratis».
Y surge entonces la pregunta:
¿De qué grupo eres tú en la fiesta de la vida?
¿Disfrutas lo que la vida te ofrece; gozas y sigues el camino?
¿O andas corriendo, estresado, muy preocupado sin estar presente?
¿O te la pasas quejándote y lamentándote?
¿O buscas el atajo, queriendo más con menos esfuerzo?
La vida te ha preparado una gran fiesta:
retos, regalos, personas y momentos para gozar.

¿Qué vas a hacer con ella?
¿Cómo le vas a entrar?
¿Cuál es tu propósito en esta fiesta?
Ojalá, que en estas fiestas no seas solo quién consume lo preparado.
¿Qué vas a llevar tú a la fiesta y a la fiesta de la vida?
Abrazo festivo,
Jorge Oca
Anónimo
Efectivamente Jorge, como dice tu muy interesante meditación de hoy, en nuestra vida real debemos buscar ser partícipes activos de lo que sucede y no ser pasivos esperando que alguien más haga las cosas por nosotros.
Un fuerte abrazo
Alberto de la Cajiga
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