El año pasado murieron en los hospitales de Estados Unidos; 250,000 pacientes de temas que se pudieron haber evitado. Omisiones, olvidos y temas “menores”. En estos hospitales, menos del 10% de los directores generales son doctores. Más del 90% son administradores, que buscan mas bien maximizar las utilidades en estos hospitales.
Dicho en otras palabras, los que deberían estar cuidando a los que se dedican a cuidar a los enfermos están haciendo una pésima labor. En este ejemplo, las consecuencias de no cuidar a los colaboradores tienen literalmente consecuencias fatales. En muchos otros negocios; lastimamos, perdemos o auyentamos a los clientes.
Una de las labores más importantes de los líderes debería ser CUIDAR al personal que tienen a su cargo para que estos cuiden finalmente a los clientes. Por diversas razones que me parecen terribles, las compañías hemos cambiado nuestro enfoque en generar o seguir generando utilidades “inmediatas” y hemos olvidado la importancia de cuidar, atender y generar un gran valor para nuestros clientes internos y por tanto a los externos.

Cuando las compañías liquidan en masa al personal con el objetivo de cumplir con metas que “el mercado nos pide”, mandamos un mensaje terrible:
Lo que de verdad importa es la utilidad y no nuestros colaboradores.
Esto genera incertidumbre, miedo y una falta de lealtad entendible. En épocas recientes, después de la pandemia, el empleado se ha dado cuenta de que “no le pasa nada grave por perder su trabajo” y ahora empieza a entender la gran importancia de donde trabaja y con quien trabaja.
Como lo tratan y sí comulga de corazón con la misión y visión de la compañía. Cuando un colaborador (o socio como le llaman algunas empresas) se siente atendido, cuidado, tomado en cuenta y comulga con EL PORQUÉ de la empresa, entonces se desarrolla maravillosamente.
Se compromete, da más de lo que le piden y está contento en su trabajar diario. No anda pensando en irse, ni en otros temas que afecten su pensar y por tanto su bienestar y productividad.

Aquí surgen varias preguntas:
- ¿Qué tal cuidas a la gente que está a tu cargo ( donde quiera que trabajes; en casa, en tu trabajo, en la comunidad,…)
- ¿Qué tanto eres cuidado por quien tiene el encargo de guiarte y CUIDARTE?
- ¿Sabes cuál es El Porqué de lo que haces?
- ¿Sabe tu gente cuál es El Porqué de «tu compañía?”
- ¿Cómo anda tu comprometómetro para con tu gente?
- ¿Cómo anda el comprometómetro de tu gente contigo? ¿Con los clientes?.

Tienes razón, son muchas preguntas…
Pero creo que son preguntas muy importantes…
Abrazo.
Jorge Oca