Un surfista profesional había calculado mal y una ola descomunal lo había revolcado sin misericordia. Había perdido la competencia, su tabla se había roto y se había lastimado el cuello.

Un esposo quedaba viudo y sentía que su pecho le iba a estallar de ansiedad y tristeza y sin embargo, la vida seguía adelante.
La madre quedaba casi sin poder respirar al perder a su hijo y sin embargo, la vida …
El joven enamorado perdía lo que suponía era el amor de su vida y sin embargo …
El empresario veía sin creerlo, como su empresa se quedaba sin esperanza de seguir adelante un día mas …
La amiga se quedaba sin su compañera del alma al sufrir un terrible accidente …
La mamá soltera se quedaba sin el trabajo que apenas mantenía a sus hijos y a sus padres…
El joven padre descubría que el diagnóstico no era nada positivo…
El alma gemía y la mente no podía creerlo.
Por lo pronto no había explicación alguna que hiciese sentido.
Sin embargo, poco a poco, día a día, una pequeña luz, un destello de esperanza se convertía en una incipiente fortaleza.
Con los días, el aliento regresaba y la mente más clara, intentaba querer comprender.
La conciencia aparecía y uno comenzaba a percibir el posible objetivo de la terrible revolcada…

Viendo a otros que aún sufrían mas; tocaba uno fondo y aparecía la compasión. Por el otro, pero más importante; por uno mismo.
Era el amor el que renacía, el que cobraba fuerza y el que con los días iba iluminando poco a poco el alma.
«La tacita» se iba llenando y pronto estaría lista para iluminar a los demás.
La misión había sido enfocarse y atenderse a uno mismo.
Sin duda que la persona saldría mas fortalecida y un poco mas sabia.
Listo para la siguiente ola…

Ánimo a todos aquellos que andan a media revolcada; mucha paciencia, mucha fe, mucha oración y la confianza de que todo estará mejor.
No dejes de ser comprensivo, amable y cariñoso contigo mismo.
No dejemos de ver y estar pendientes de aquellos que la están pasando mal.
No estamos solos.
Somos una tribu.
¡¡Abrazo!!
Jorge Oca
Anónimo
amen!!! Siempre es muy fácil decir que estamos pasando por algún MAL momento pero jamás regresamos a ver a de un lado y en ocasiones nos atrevemos a opinar de alguien más… Agradesco a dios pero más a todos aquellos que cuando me han visto el semblante mal me preguntan si todo bien pero más aún que dios siga bendiciendo 🙏 al que me agrega cada día a sus oraciones que yo pediré siempre lo mejor para todos aquellos que nos rodean…
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Anónimo
Muy bonita reflexión, gracias por compartir. Persistir y tener paciencia, fe, amor y dedicación. 🙂
Abrazos
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Anónimo
😍🥰😍
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