El eclipse y las hormigas rojas (2).

Con gusto les re-trasmito una meditación de hace 5 años y al mismo tiempo de la semana anterior…

Kan Balaan era el tercer hijo del Gran Señor de las Sombras Danzantes del Reino de Palenque. Los dioses y el cosmos habían querido que él  fuera quién recibiese la instrucción y formación como el centinela de los eclipses

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Dentro de la selecta casta de los astrónomos mayas, éste era el puesto supremo. Había pasado toda su vida despierto de noche y estudiando de día. Era su misión. Él sabia que la tierra era redonda y había realizado un cálculo bastante aproximado de la circunferencia del mundo. 

Kan tenía un arma secreta; una especie de hormiga roja con un piquete muy doloroso. Estas compañeras de vida; las hormigas rojas, le ayudaban a no quedarse dormido.

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Solo uno de los miembros de la exclusiva casta, consagraba su vida para predecir eclipses. El fundamento no era tan complicado. Lo que había que hacer era descubrir los modelos con los que ocurrían los eclipses. Siempre existían patrones. El tema era documentar todos y cada uno de los eclipses que ocurrían y descubrir el patrón. Fácil.

La importancia de su trabajo era absoluto. Los eclipses servían para que el Gran Señor y su Gran Consejo tomaran las decisiones mas importantes. Ir a la guerra. Fundar nuevas ciudades. Unirse a otros reinos. Decisiones de Vida.

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Kan sabía desde hace casi 7 años que precisamente esta semana ocurriría el Gran Eclipse. Sabía que se tomarían grandes decisiones. Sabía que el cosmos lo había escogido a él para ser el mensajero.

Los cálculos habían sido repetidos y verificados hasta el cansancio. De hecho, había hecho un largo viaje hace dos años para verificar unos datos en el gran libro de Monte Alban y los datos habían sido confirmados y re-confirmados.

Toda su vida tenía sentido por la semana que iniciaba. Kan se sentía pequeño e inseguro ante lo importante y magnífico del acontecimiento.

El Gran Señor y el Gran Consejo se irían a la guerra. Los preparativos llevaban ya 2 años. Precisamente esta semana ocurriría el eclipse y El Gran Señor lo usaría para sus planes de expansión.

Kan Balaan llevaba casi una semana sin dormir y su mano izquierda estaba entumecida por tantos piquetes de las hormigas rojas. Solo así no se dormía. El ácido fórmico lo ponía a punto. Esta semana sería la semana. Esta semana ocurriría el Gran Eclipse. Todos los habitantes estaban en ayuno total y esperaban que las profecías del mítico Kan se cumpliesen.

El eclipse ocurrió, Kan se desplomó de la emoción y del inmenso agotamiento. El Gran Señor invadió y ganó. Kan finalmente descansó.

La descendencia de Kan perduró hasta que decenas de generaciones después uno de sus descendientes predijo con la ayuda de una super computadora el Gran Eclipse del 2017 y luego el de octubre de 2023.

Eclipses que pasarían de costa a costa de la gran nación del norte , comandada por el «gran líder y su gran consejo».

El gran líder y su gran consejo no aprovecharon el Gran Eclipse para nada relevante en la vida de su «gran nación.» Solo vieron pasar el eclipse con unos protectores baratos de vidrio para sus ojos.

¿Dejarás pasar el Gran Eclipse sin tomar grandes decisiones – requeridas – en tu vida?

¿Dejarás que el cosmos te siga enviando grandes señales sin hacer nada?

¿Serás como muchos de los compañeros de Kan que solo seguían las instrucciones del Gran Señor y su Gran Consejo?

¿O más bien aprovecharas cualquier oportunidad para ser mejor y cumplir con tu Misión?

Si en la vida te andas durmiendo, búscate unas hormigas rojas que te mantengan despierto y en tu curso.

¡¡Muchos Saludos y reaccionemos ante las señales del Universo!!

Buen día

Jorge Oca

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